El tratamiento

Durante una sesión craneosacral, el cuerpo se trata con técnicas manuales. Usted permanece completamente vestido y tumbado de forma relajada en la camilla.

El terapeuta percibe de manera cómo reacciona su cuerpo y dónde hay tensiones o bloqueos. Mediante este terapia, se puede liberar la tensión o el bloqueo.

Al trabajar con el ritmo craneosacral, los fluidos del cuerpo pueden volver a fluir libremente. Esto aporta más espacio y relajación a los huesos, los músculos, el tejido conectivo e incluso a las células. De este modo, se activa la capacidad de autorregeneración del cuerpo.

Es aplicable a diversas dolencias físicas y emocionales.

El sistema craneosacral

El sistema craneosacral está formado por el cráneo, la columna vertebral y el sacro, junto con el líquido que protege el cerebro y la médula espinal. Este sistema tiene un ritmo suave y constante que es importante para la relajación y para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Cuando este ritmo se altera, puedes sentir tensión o molestias.

Cuando terapia craneosacral

Traumas físicos y mentales

Diversas molestias corporales

Molestias en la espalda, el cuello y la cabeza

Tensiones o incomodidades relacionadas con los órganos

Tensión muscular y fascial

Problemas de sueño

Molestias prenatales y postnatales

Agotamiento y sobrecarga

Estrés y tension

Regulación emocional

Fatiga

Trastornos del sueño

 

Origen

La terapia craneosacral tiene su origen en la osteopatía, una práctica alternativa centrada en el sistema musculoesquelético. El osteópata estadounidense Dr. William Sutherland estableció las bases de este enfoque al investigar el movimiento de los huesos del cráneo y su influencia en todo el cuerpo. Más tarde, el Dr. John Upledger perfeccionó este método e introdujo el término “terapia craneosacral”, lo que dio lugar al desarrollo de un programa de formación profesional a nivel mundial y a un número creciente de practicantes.

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